Archive

Archive for the ‘familia’ Category

La mujer sabia

April 28th, 2010
Comments Off

La Biblia enseña que una de las características que distingue a la mujer cristiana de las que no lo son, es la sabiduría. Dicha sabiduría la utiliza en su forma de pensar, hablar y vivir. La Biblia nos muestra varios ejemplos de mujeres que haciendo uso de su sabiduría realizaron grandes obras.

ES PACÍFICA Y FIEL

Entonces una mujer sabia dio voces en la ciudad, diciendo: Oíd, oíd; os ruego que digáis a Joab que venga acá, para que yo hable con él. [...] Yo soy de las pacíficas[1] y fieles [2] de Israel; pero tú procuras destruir una ciudad que es madre en Israel. ¿Por qué destruyes la heredad de Jehová?. (2 Samuel  20:16-19)

La mujer sabia se caracteriza porque no anda en murmuraciones, peleas o riñas con las demás personas, sino que busca estar en paz con todos, es amistosa; corrige los daños, agravios u ofensas que hace; paga lo que debe y termina las buenas cosas que inicia (He. 12:14; Mt. 5:9).

Esta mujer, a pesar de las tentaciones y la vanidad de la vida, es fiel a Dios y permanece firme a los principios bíblicos; también, sí está unida en matrimonio, es fiel a su esposo y luego a sus hijos; posteriormente como hija, es fiel a sus padres y a hermanos. El orden en que lo describimos es importante.

Esta mujer, a pesar de las pruebas y adversidades, cree y confía en Dios, sabe que siempre está con ella y espera sus promesas (Mt. 28:20); busca y se rinde ante la presencia del Señor; procura mantener sus pensamientos limpios y mantenerse moralmente genuina (Fil. 5:8).

EDIFICA SU CASA

La mujer sabia edifica[3] su casa; Mas la necia con sus manos la derriba. (Proverbios 14:1)

La mujer sabia busca a Dios porque sabe que lo necesita para poder edificar su casa; además lo fortifica poniendo por obra la Palabra, para que su esfuerzo no sea en vano y para que cuando lleguen las adversidades, lluvias, ríos y vientos permanezca firme (Sal. 127:1; Mt. 7:26-27).

Esta mujer ama, atiende, se dedica y se sujeta a su esposo; ama, gobierna bien e instruye a sus hijos en el camino del Señor; es cuidadosa y dedicada a su casa; es hacendosa y no es ociosa, ni anda de casa en casa, no es chismosa, ni entremetida, ni habla lo que no debe (Tit. 2:3-5; Pr. 22:6; 1 Ti. 5:13-14).

SIRVE CON SUS MANOS EN LA OBRA DE DIOS

Además todas las mujeres sabias [4] de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino. Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría hilaron pelo de cabra. (Éxodo 35:25-26)

La mujer sabia se caracteriza porque, además de cumplir con sus actividades personales, familiares y laborales, también está comprometida en el servicio al Señor.

Este tipo de cristiana realiza su servicio al Señor con gozo y alegría; es decir que no lo hace renegando, murmurando, ni por obligación, ni a la fuerza (Dt. 28:47; Sal. 100:2). También realiza su servicio con temor de Dios; es decir que se consagra al Señor y no anda en pecado (Sal. 2:11).
Dios honra, bendice y recompensa a la mujer que le sirve con gozo, alegría y temor (He. 6:10).

[1] Strong H7999 שָׁלַם shalám; ser, estar seguro; por implicación ser amistoso: Dar el pago, devolver, hacer enmiendas, pacífico, pagar el daño, hacer paz, próspero, recompensar, resarcir, restituir, retribuir, terminar y tributar.
[2] Strong H539 אָמַן amán; criar como padre o enfermero; fig. rendirse (o ser) firme o fiel, confiar o cree, permanecer o estar quieto; moralmente ser genuino o certero: Ayo, confiar, creer, criar, cumplir, dar, estable, fiel, firme, lealtad, nodriza, seguro y verdad.
[3] Strong H1129 בָּנָה baná raíz primaria; construir (lit. y figurativamente): Albañil, poner cimientos, construir, fortificar, tener hijo, labrar, levantar, maestro, prosperar, reedificar, reparar, restablecer, restaurar.
[4] Strong H2450 חָכָם kjácám de H2449; sabio,(por ejemplo inteligente, diestro o ingenioso): Astuto, avisado, excelente, experto, hábil, maestro, perito, prudente, saber y sabio.

Fuente: EbenezerVillaNueva.org

familia, matrimonio

Jesús y la familia

January 19th, 2010
Comments Off

A través de la historia hemos sabido de millones de personas alrededor del mundo que le han abierto la puerta de su corazón a Jesucristo, lo que ha cambiado sus vidas, transformándolos en nuevas personas que dejaron en el pasado la vida de esclavitud al pecado (Ap. 1:5); sin embargo, también se sabe que muchas de esas personas no experimentan el mismo grado de transformación en su hogar1 porque siguen padeciendo de los mismos problemas y adversidades que antes de conocer al Señor.

Dios quiere que alcancemos la transformación en todos los aspectos de nuestra vida incluyendo nuestra familia pues está escrito: «Amado, yo deseo que tú seas prosperado “en todas las cosas”, y que tengas salud, así como prospera tu alma» (3 Jn. 1:2).

En el Nuevo Testamento encontramos los ejemplos de varias familias que le abrieron la puerta de su casa a Jesús, lo que marcó el inició de una gran bendición para ellos. Por lo anterior hermanos, así como le abrimos nuestra vida y corazón al Señor Jesús para ser salvos, es necesario que también le abramos la puerta de nuestra casa y le invitemos a que entre en ella para que la transformación que hemos experimentado también alcance a nuestra familia.

Puedes descargar el libro completo en www.peniel.info/estudios/JesusYLaFamilia.pdf

Crianza, Padres, familia, hijos, matrimonio

El espíritu de Absalón

November 24th, 2009
Comments Off

Absalón sobresalió -de forma negativa- en la Biblia porque embaucó a un grupo de personas para rebelarse contra su padre, el rey David; y porque además después lo persiguió para matarlo (2 Samuel 15).

Absalón claramente es el prototipo de aquellos hijos que se tiranizan contra sus padres, insultándolos, agrediéndolos, golpeándolos y hasta quitándoles la vida. Por ello, como titulamos este post, dicho comportamiento es característico -por así decirlo- del espíritu de Absalón, tal como la situación que indica la noticia a la que hacemos referencia:

El número de agresiones de hijos menores a sus padres e incluso abuelos se han doblado en los dos últimos años en España. De 2.000 denuncias se ha pasado a 4.000, de las cuales más del 40% corresponden a chicas. En 8 de cada 10 casos, la víctima es la madre de la familia.

Este tipo de violencia es uno de los que más preocupa a Consuelo Madrigal, Fiscal de Sala Coordinadora de Menores, que tomó posesión de su cargo en 2008, pues es uno de los delitos que más está creciendo.

Madrigal está preparando una circular dirigida a los fiscales de toda España sobre este asunto. El aún borrador se centra en el análisis de los recursos que prevé la ley del Menor, en aclarar ciertos puntos en la labor del fiscal y en extremar la sensibilidad cuando se recibe la denuncia, “momento en que los padres, abuelos u otros familiares están cargados de emociones, se sienten sobrepasados e impotentes y los chicos tienen un discurso poco racional”.

La medida más frecuente y eficaz que adoptan los tribunales en los casos de menores agresores es ordenar la convivencia del menor en un grupo familiar educativo, porque implica proteger a la familia amenazada, alivia la tensión y el menor recibe tratamiento psicológico y terapéutico. En la mayoría de los casos, el proceso acaba con éxito.

Según datos oficiales, los delitos de violencia doméstica cometidos por menores en 2007 sumaron casi 2.000 y en el 2008 fueron 4.000, aunque “probablemente” la cifra sea aún mayor porque muchos casos no salen a la luz ni llegan al juzgado.

La Fiscal de Sala ha señalado que llama la atención que hasta hace pocos años el 80% de los agresores eran varones y el 80% de las víctimas madres, y ahora la madre continúa siendo la principal agredida, pero la proporción de hijas violentas supera el 40%.

FACTORES A TENER EN CUENTA
Aunque no hay un perfil sociológico o psicológico de los menores que cometen estos delitos, Madrigal apuntó que sí se detecta una mayor proporción del fenómeno entre las familias monoparentales y aquellas en las que pese a haber un padre su figura está muy ausente.

Consuelo Madrigal ha hecho hincapié en que los problemas de autoridad, indisciplina y déficit educativo están siempre detrás de los jóvenes que se confrontan con la ley. “La mayoría de ellos proceden de un fracaso de la escuela y/o de la familia”, dijo.

Otro punto relevante señalado por la fiscal es el cuidado que debe prestarse a las formas y el lenguaje, mostrándose a favor del uso del “usted” en los centros docentes. Este tratamiento debería mantenerse no sólo cuando el niño se dirija al maestro sino también hacia la cocinera del comedor, el conductor de la ruta, etcétera, porque “todos ellos le están ayudando en su proceso de formación”.

ACTOS DELICTIVOS
El mayor número de delitos que cometen los jóvenes son las lesiones que se producen entre ellos en peleas, sobre todo en lugares de ocio, seguidos de robos con violencia y hurtos.

Los que más han crecido son los delitos contra la seguridad vial, pero se debe a que se han convertido en delitos las conductas típicamente juveniles que antes eran infracciones administrativas, por ejemplo conducir sin carné.

Aunque los homicidios también se han incrementado, estos “en realidad son muy puntuales y en la mayoría de las ocasiones son por imprudencias, accidentes de tráfico o disparo fortuito de un arma de fuego”, señaló la funcionaria.

Si bien “muchos de los comportamientos delictivos pasan con la madurez y el joven acaba el proceso educativo”, la Fiscal opina que la ley del Menor es mejorable desde el punto de vista técnico, pero también es una norma que no sólo ha dado un sistema judicial juvenil que exige responsabilidad penal, sino la ocasión de que los jóvenes puedan reinsertarse y enmendar sus errores.

Fuente: protestanteDigital.com

Crianza, familia, hijos

Se necesitan más halagos que insultos

October 27th, 2009
Comments Off

Recientemente encontré un post en el que se hace referencia a un estudio que ha mostrado qué para borrar un insulto es necesario expresar cinco halagos; se menciona lo perjudicial de los insultos en los hijos y la pareja.

El dato que aporta dicho estudio es muy importante pues pone de manifiesto la necesidad de que hagamos buen uso de nuestras palabras con nuestra familia y demás personas. Aunque puede ser que en algunos casos no solamente sean necesarios cinco halagos sino muchísimos más, debemos resaltar la importancia de que empecemos a expresar más halagos que insultos.

Ahora bien, hablando desde el punto de vista bíblico en el Cantar de los Cantares y en Proverbios vemos dos claros ejemplos del buen uso de las palabras.

Utilizando La Biblia de las Américas, en el Cantar de los Cantares, por ejemplo, econtramos los siguientes datos:

- La palabra “amado” aparece 34 veces
- La palabra “amada” aparece 9 veces
- La palabra “hermoso” aparece 1 vez
- La palabra “hermosa” aparece 13 veces

Estos datos muestran cómo para la mujer es más fácil amar y expresar su amor, y cómo para el hombre es más fácil halagar respecto a la belleza de la mujer. Hay que tomar en cuenta que algunas palabras las expresan las doncellas, pero la mayoría son expresadas por el esposo o la esposa.

Luego en Proverbios encontramos 23 veces la expresión “hijo mío” también cómo evidencia de la necesidad de que los padres puedan expresar y expresar bien su amor hacia sus hijos.

Acá les dejo un extracto del post citado:

“Hacen falta cinco cumplidos para resarcir un insulto”

Científicamente se ha demostrado que son necesarios cinco cumplidos seguidos para borrar las huellas perversas de un insulto. Los que tienen la manía de contradecir siempre al que está delante no gozan de tiempo material para paliar el efecto perverso de su ánimo contradictor.

¿Cómo podemos aplicar en la vida cotidiana los resultados de este hallazgo experimental? ¿Cómo podemos coadyuvar a que la ciencia penetre en la cultura popular? Es evidente que los experimentos efectuados sobre los méritos relativos del cumplido y de la anatema del contrario pueden ayudar a mejorar la vida en común de la pareja. O, simplemente, a sacar las conclusiones pertinentes que pongan fin a la ansiedad generada en el contexto de esa convivencia.

La primera conclusión que se desprende de los experimentos sobre los efectos de la contrariedad provocada por el discurso agresivo se aplica a la pareja y a todas las demás situaciones que puedan contemplarse como la vida en sociedad o la política. Antes de decirle a alguien: “Te equivocas de cabo a rabo, como siempre”, habría que pensárselo dos veces.

El efecto de la palabra desabrida es más perverso que la propia sucesión de hechos. El impacto del lenguaje es sorprendentemente duradero. Es muy fácil constatar con los niños de tres o cuatro años los efectos indelebles de aprehender una palabra por escrito, de captar su significado plasmado mediante letras. Una actitud perversa la pueden imaginar con un dibujo sencillo –de un chimpancé empujando a otro al río o de una persona soltando una piel de plátano en la baldosa que está a punto de pisar un anciano–, pero en cuanto un niño ha aprendido a escribir “perverso” le quedará grabada para siempre esa palabra. El poder de la palabra escrita en los humanos supera todo lo imaginable. No me pregunten por qué.

Lo que estamos descubriendo –ahora que científicos como el psicólogo Richard Wiseman se adentran en ello– es lo que le pasa a la gente por dentro cuando se comporta de una manera determinada. Más de un lector se preguntará, por supuesto: “¿Es posible que durante miles de años hayamos prodigado menos cumplidos que acusaciones, sin saber que estábamos destruyendo la convivencia de una pareja o de una sociedad?”. Ahora resulta que, después de años investigando las causas de la ruptura de una pareja, el porcentaje de las que desaparecen es mucho mayor cuando uno de los miembros es extremadamente tacaño en los cumplidos, costándole horrores admitir: “¡Qué razón tienes, amor mío!”.

Que conste que los mismos experimentos están haciendo aflorar una sospecha centenaria. No sirve de nada mentir y buscar maneras alambicadas de hacer creer al otro que compartimos su criterio, estando a años luz de hacerlo. Cuando los consultores de parejas problemáticas o en vilo aconsejan mayor recato, fórmulas envolventes que disfracen la situación real o sobreentendimientos subliminales, no consiguen engañar a nadie.

Fuente: eduardPunset.es

familia, hijos, matrimonio

El riesgo de vivir con los suegros

December 18th, 2008
Comments Off

Es interesante ver cómo, incluso para la salud, es mejor que los matrimonios vivan independientemente de los suegros, sean de el o de ella; con toda razón la Biblia dice: “Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” (Gn. 2:24)

Les dejo una noticia tomada de El Universal, titulada “Vivir con suegros aumenta riesgo de ataque cardiaco”

Las mujeres japonesas generalmente no tienen riesgo de sufrir ataques cardiacos… a menos que vivan con sus suegros, según un nuevo estudio.

Las mujeres japonesas casadas que viven con su marido y con los padres de alguno -en Japón, eso casi siempre significa los padres del esposo, de acuerdo con los investigadores- tuvieron tres veces más probabilidades de sufrir un ataque cardiaco que aquellas que viven solamente con su cónyuge.

Una nota de The New York Times sobre dicho estudio agrega que tener niños en casa también se vinculó con un mayor riesgo de ataques cardiacos entre mujeres japonesas, aunque no en una proporción tan alta. En los casos de mujeres que vivían tanto con padres como con hijos, el riesgo de ataque cardiaco sólo se duplicó en vez de triplicarse.

El riesgo de ataque cardiaco fue ligeramente superior entre mujeres que vivían con esposo e hijos.

El estudio fue realizado por investigadores en la Escuela de Salud Pública de Harvard y publicado esta semana en la revista Heart.

“Tendemos, en Occidente, a ver las relaciones familiares y el apoyo social como elementos que protegen la salud”, indicó Ichiro Kawachi, epidemiólogo de la escuela y uno de los autores del estudio. “Este es el primer estudio epidemiológico que muestra que en Japón estos arreglos tradicionales de convivencia son más bien lesivos para la mujer”.

En algo sorprendente, la situación no afectó la salud de los hombres.

“A los hombres japoneses no les importa la clase de arreglo que se tenga”, explicó Kawachi. “Son inmunes al estrés doméstico”.

Los investigadores estudiaron a 91 mil hombres y mujeres japoneses viviendo bajo distintas condiciones a lo largo de más de 10 años. La edad de los participantes fue entre 40 y 69 años. A ninguno se le diagnosticó antes del estudio alguna enfermedad grave, como problemas cardiacos, embolias o cáncer.

Al final del estudio, a 671 participantes se les diagnosticó enfermedad de las arterias coronarias, 339 murieron de padecimiento cardiaco y 6 mil 255 fallecieron por otras causas.

Las mujeres que vivían con sus esposos y los padres, normalmente de él, tenían menos probabilidades de fumar o beber intensamente, pero mostraron tres veces más probabilidades de sufrir un ataque cardiaco, señalaron los investigadores.

Sin embargo, no registraron más probabilidades de morir de un ataque cardiaco que las mujeres que vivían sólo con sus esposos. Kawachi especuló que, una vez que se enferman, las mujeres empiezan a recibir el apoyo que necesitan, en cuyo caso “contar con los padres es probablemente útil”. (Traducción: Gregorio Narváez).

Padres, familia , , ,