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Archive for the ‘hijos’ Category

Jesús y la familia

January 19th, 2010
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A través de la historia hemos sabido de millones de personas alrededor del mundo que le han abierto la puerta de su corazón a Jesucristo, lo que ha cambiado sus vidas, transformándolos en nuevas personas que dejaron en el pasado la vida de esclavitud al pecado (Ap. 1:5); sin embargo, también se sabe que muchas de esas personas no experimentan el mismo grado de transformación en su hogar1 porque siguen padeciendo de los mismos problemas y adversidades que antes de conocer al Señor.

Dios quiere que alcancemos la transformación en todos los aspectos de nuestra vida incluyendo nuestra familia pues está escrito: «Amado, yo deseo que tú seas prosperado “en todas las cosas”, y que tengas salud, así como prospera tu alma» (3 Jn. 1:2).

En el Nuevo Testamento encontramos los ejemplos de varias familias que le abrieron la puerta de su casa a Jesús, lo que marcó el inició de una gran bendición para ellos. Por lo anterior hermanos, así como le abrimos nuestra vida y corazón al Señor Jesús para ser salvos, es necesario que también le abramos la puerta de nuestra casa y le invitemos a que entre en ella para que la transformación que hemos experimentado también alcance a nuestra familia.

Puedes descargar el libro completo en www.peniel.info/estudios/JesusYLaFamilia.pdf

Crianza, Padres, familia, hijos, matrimonio

La pubertad adelantada

January 12th, 2010
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Les dejo una noticia interesante tomada de elPeriodico.com relacionada con la pubertad de las niñas:

Cuando una niña de 8 años y medio comprueba que el espacio donde se sitúan sus pechos se empieza a abultar, y ve que emergen más unos pequeños pezones, suele sentir temor, una especie de miedo a ser descubierta por sus padres, sus hermanos y, sobre todo, sus compañeros de clase. A ninguna niña de esa edad le gusta tener un cuerpo distinto al de sus amigas, y aún menos, que cambie sin que lo haga el del resto de chicas de su grupo más próximo.

A Raquel, vecina de Sabadell (Vallès Occidental), con 9 años recién cumplidos, no le gustó descubrir hace seis meses que le crecían los senos. Menos aún le gustó a su madre, quien la llevó a un pediatra que, como ocurre con cierta frecuencia según otros especialistas, quitó importancia al asunto. Cuatro meses después de ese hallazgo, a Raquel le vino la menstruación, y esa transformación radical de sus hormonas detuvo su desarrollo óseo. Dejó de crecer. Esa es la principal consecuencia de no detener a tiempo una pubertad adelantada. Es lo que está ocurriendo a un creciente número de pequeñas de 8 e incluso 7 años, cuyos padres piden ayuda médica.

Al cuadro clínico se le denomina pubertad adelantada –para distinguirla de la pubertad precoz, una enfermedad minoritaria y estable– y se caracteriza por los cambios mamarios citados a los que, en pocos meses, suceden la primera menstruación y, tras ella, la reformación completa del cuerpo, con el aumento redondeado de la grasa de las caderas y la aparición de vello en las axilas y el pubis como principales signos visibles.

CENTÍMETROS MENOS
La revolución hormonal que supone la llegada de la menstruación detiene el desarrollo del esqueleto. Las niñas pierden los seis o siete centímetros de altura que su constitución genética les hubiera permitido ganar. «Si su talla prevista ya era baja, la altura que alcanzan es preocupantemente baja», explica Lourdes Ibáñez, endocrinóloga del Hospital de Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat, una de las máximas especialistas europeas en pubertad adelantada.

Se trata de un fenónemo fisiológico nuevo que en pocos años ha duplicado las cifras de afectadas. «Hace seis o siete años, no veíamos niñas con pubertad adelantada, no existía el problema –asegura la doctora Ibáñez–. Ahora, aquí, atendemos a 15 o 20 cada mes, y van en aumento».

Por más que su cuerpo evolucione a una velocidad insólita, la maduración psíquica de esas niñas no se acelera, y es frecuente que haya un conflicto interno. A los 8 años, ni desean, ni esperan, ni necesitan pensar en asuntos de mujeres, cambios que un par de años más tarde encajarían con normalidad al observar que les ocurre lo mismo a la mayoría de sus amigas. «Mi hija se ha vuelto retraída desde que le creció el pecho. Le da miedo explicarlo a sus compañeras, como si fuera culpable», explica la madre de Raquel.

Aunque a muchas niñas les gusta calzarse los zapatos de tacón de sus madres, descubrir en su cuerpo signos físicos propios de las mujeres adultas las incomoda, explica la doctora Ibáñez.

«Son aún muy niñas y sienten mucha vergüenza al pensar en el aspecto que va adquiriendo su cuerpo –prosigue–. Muchas veces, evitan mostrarlo ante sus amigas. No se desnudan en el gimnasio de la escuela… es un problema para ellas». Otras se compran ropa muy holgada y se despiden de las muñecas.

POCOS NIÑOS
Esta avance de la pubertad afecta a entre 10 y 20 niñas por cada niño. El adelanto de los signos masculinos, en cualquier caso, es menos perceptible: consiste en un moderado aumento de los testículos del pequeño, un detalle que, según los médicos, suele pasar desapercibido por sus compañeros. Las repercusiones físicas, psíquicas y sociales de quienes lo sufren también son menores.

LAS CAUSAS
La causa de este fenómeno es múltiple, aunque coincide que la mayoría de niñas y niños con pubertad adelantada nacieron con muy bajo peso, un factor que más tarde condiciona su desarrollo hormonal y determina su tendencia a acumular grasa, explican los médicos. Los factores que inciden en la obesidad –en especial la excesiva secreción de insulina– aceleran la producción de las hormonas sexuales que causan el avance de la pubertad. También interviene en esta anomalía la mayor presencia de hormonas animales en los alimentos e incluso la composición de algunos cosméticos elaborados con placenta de mamíferos. «Se atribuye a un cúmulo de coincidencias, personales y medioambientales, difíciles de concretar por completo aún», resume la endocrinóloga.

Los desarreglos que origina la pubertad adelantada explican que, aunque no se la considere una enfermedad (es un síndrome que aún está poco estudiado), los endocrinólogos intenten detener el proceso con fármacos que modulan la acción de la insulina en la sangre, de forma que se frene la secreción ovárica de las hormonas sexuales. El objetivo es que la niña complete su crecimiento y que evite la excesiva presencia de estrógenos en la sangre. Evitando los factores que conducen a una pubertad adelantada se puede frenar, además, la diabetes que suele acompañar a la obesidad infantil.

hijos

Las relaciones sexuales prematuras de Dina

December 1st, 2009
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La Biblia narra que cuando Dina, hija de Jacob, salió para ir a visitar a las hijas de la tierra, se expuso al asecho sexual de los habitantes de ese lugar y en consecuencia experimentó de forma incorrecta las relaciones sexuales, pues fue abusada sexualmente por Siquem. (Génesis 34:1-2).

Hay varios aspectos que llaman la atención en cuanto a cómo Dina tuvo su primera experiencia sexual, veamos algunos de ellos:

Y SALIÓ DINA

Lo primero que vemos es que mientras Dina estaba en su hogar, estaba bajo la protección de sus padres; los peligros existían, pero ella estaba protegida -espiritual y moralmente- de ellos.

Cuando la Biblia dice que Dina “salió” utiliza el hebreo “yatsá” que, entre otras cosas, significa: Abandonar, abortar, caer, entregar, escapar, exhibir, librar y libre. Haciendo uso de estos significados podemos decir que Dina “abandonó su hogar”, “quería escapar de su familia” o quería sentirse “libre del control de sus padres” y situaciones similares que son características de la falta de madurez. Lo que lamentablemente fue para su deshonra.

Lo segundo, es la evidencia del peligro para los hijos por la falta de la protección paternal. Los peligros y asechos que continuamente enfrentan los hijos, que además del aspecto sexual pueden ser violencia, drogas, pandillas, delincuencia, etc.

Definitivamente que no se puede estar físicamente siempre con los hijos, pero si se les puede prevenir, instruir y equiparlos respecto a los peligros que enfrentarán y la forma de vencerlos y/o escapar de ellos.

FUE A VISITAR A LAS “HIJAS DE LA TIERRA”

Hay que poner atención en que la razón de la salida de Dina fue visitar a “las hijas de la tierra”. Podemos comprender que “las hijas de la tierra” se refieren a las amistades de nuestros hijos que no son creyentes, no son nacidos de nuevo, no son hijos de Dios y por lo tanto su crianza, educación, costumbres y criterios no están de acuerdo a los principios bíblicos.

En este sentido, recuerdo que hace mucho tiempo, en una conferencia, escuché cómo una jovencita, hija de padres cristianos, pedía consejo de cómo hacer para salir de su promiscuidad sexual, pues siendo más niña, sus amigas tenían relaciones sexuales frente a ella, y, lógicamente, eso hizo que ella también cayera en el libertinaje sexual.

AHORA BIEN

El caso de Dina debe hacer reflexionar a los padres en cuanto a los criterios en base a los que están criando a sus hijos; en cuanto a la protección que deben darles y a las amistades que éstos tienen, para que no sufran la violencia de la que fue víctima Dina.

LOS DATOS

Les dejo unos datos alarmantes relacionados con el tema que brevemente hemos abordado, y que hablan de madres prematuras y abortos en adolescentes y/o niñas:

Según las estadísticas de Salud, las adolescentes que se embarazaron a los 14 años el año pasado fueron unas mil; a los 13 años 300; a los 12 años fueron 74 y 19 a los 11. A la edad de 10 años fueron siete las nuevas madres, destaca el reporte. [1]

Si en 1998 se sometieron a un legrado cinco de cada mil menores, ahora lo hacen trece de cada mil. Un incremento tres puntos mayor al de los embarazos. Las tablas de Sanidad, ya con datos de 2008, guardan otras sorpresas. El grueso de las interrupciones, que se redujeron un 1% respecto al ejercicio anterior, se concentran entre los 15 y 17 años (5.587). Pero también abortaron 386 crías de catorce, 67 de trece y 15 de doce. Por no hablar de la niña de sólo nueve años que decidió no tener a su bebé. Hubo otra de diez y cinco de once. [2]

[1] http://www.prensalibre.com/pl/2009/octubre/31/352926.html
[2] http://www.abc.es/20091127/nacional-sociedad/maternidad-trece-anos-madre-20091127.html

Crianza, Padres, hijos

El espíritu de Absalón

November 24th, 2009
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Absalón sobresalió -de forma negativa- en la Biblia porque embaucó a un grupo de personas para rebelarse contra su padre, el rey David; y porque además después lo persiguió para matarlo (2 Samuel 15).

Absalón claramente es el prototipo de aquellos hijos que se tiranizan contra sus padres, insultándolos, agrediéndolos, golpeándolos y hasta quitándoles la vida. Por ello, como titulamos este post, dicho comportamiento es característico -por así decirlo- del espíritu de Absalón, tal como la situación que indica la noticia a la que hacemos referencia:

El número de agresiones de hijos menores a sus padres e incluso abuelos se han doblado en los dos últimos años en España. De 2.000 denuncias se ha pasado a 4.000, de las cuales más del 40% corresponden a chicas. En 8 de cada 10 casos, la víctima es la madre de la familia.

Este tipo de violencia es uno de los que más preocupa a Consuelo Madrigal, Fiscal de Sala Coordinadora de Menores, que tomó posesión de su cargo en 2008, pues es uno de los delitos que más está creciendo.

Madrigal está preparando una circular dirigida a los fiscales de toda España sobre este asunto. El aún borrador se centra en el análisis de los recursos que prevé la ley del Menor, en aclarar ciertos puntos en la labor del fiscal y en extremar la sensibilidad cuando se recibe la denuncia, “momento en que los padres, abuelos u otros familiares están cargados de emociones, se sienten sobrepasados e impotentes y los chicos tienen un discurso poco racional”.

La medida más frecuente y eficaz que adoptan los tribunales en los casos de menores agresores es ordenar la convivencia del menor en un grupo familiar educativo, porque implica proteger a la familia amenazada, alivia la tensión y el menor recibe tratamiento psicológico y terapéutico. En la mayoría de los casos, el proceso acaba con éxito.

Según datos oficiales, los delitos de violencia doméstica cometidos por menores en 2007 sumaron casi 2.000 y en el 2008 fueron 4.000, aunque “probablemente” la cifra sea aún mayor porque muchos casos no salen a la luz ni llegan al juzgado.

La Fiscal de Sala ha señalado que llama la atención que hasta hace pocos años el 80% de los agresores eran varones y el 80% de las víctimas madres, y ahora la madre continúa siendo la principal agredida, pero la proporción de hijas violentas supera el 40%.

FACTORES A TENER EN CUENTA
Aunque no hay un perfil sociológico o psicológico de los menores que cometen estos delitos, Madrigal apuntó que sí se detecta una mayor proporción del fenómeno entre las familias monoparentales y aquellas en las que pese a haber un padre su figura está muy ausente.

Consuelo Madrigal ha hecho hincapié en que los problemas de autoridad, indisciplina y déficit educativo están siempre detrás de los jóvenes que se confrontan con la ley. “La mayoría de ellos proceden de un fracaso de la escuela y/o de la familia”, dijo.

Otro punto relevante señalado por la fiscal es el cuidado que debe prestarse a las formas y el lenguaje, mostrándose a favor del uso del “usted” en los centros docentes. Este tratamiento debería mantenerse no sólo cuando el niño se dirija al maestro sino también hacia la cocinera del comedor, el conductor de la ruta, etcétera, porque “todos ellos le están ayudando en su proceso de formación”.

ACTOS DELICTIVOS
El mayor número de delitos que cometen los jóvenes son las lesiones que se producen entre ellos en peleas, sobre todo en lugares de ocio, seguidos de robos con violencia y hurtos.

Los que más han crecido son los delitos contra la seguridad vial, pero se debe a que se han convertido en delitos las conductas típicamente juveniles que antes eran infracciones administrativas, por ejemplo conducir sin carné.

Aunque los homicidios también se han incrementado, estos “en realidad son muy puntuales y en la mayoría de las ocasiones son por imprudencias, accidentes de tráfico o disparo fortuito de un arma de fuego”, señaló la funcionaria.

Si bien “muchos de los comportamientos delictivos pasan con la madurez y el joven acaba el proceso educativo”, la Fiscal opina que la ley del Menor es mejorable desde el punto de vista técnico, pero también es una norma que no sólo ha dado un sistema judicial juvenil que exige responsabilidad penal, sino la ocasión de que los jóvenes puedan reinsertarse y enmendar sus errores.

Fuente: protestanteDigital.com

Crianza, familia, hijos

Se necesitan más halagos que insultos

October 27th, 2009
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Recientemente encontré un post en el que se hace referencia a un estudio que ha mostrado qué para borrar un insulto es necesario expresar cinco halagos; se menciona lo perjudicial de los insultos en los hijos y la pareja.

El dato que aporta dicho estudio es muy importante pues pone de manifiesto la necesidad de que hagamos buen uso de nuestras palabras con nuestra familia y demás personas. Aunque puede ser que en algunos casos no solamente sean necesarios cinco halagos sino muchísimos más, debemos resaltar la importancia de que empecemos a expresar más halagos que insultos.

Ahora bien, hablando desde el punto de vista bíblico en el Cantar de los Cantares y en Proverbios vemos dos claros ejemplos del buen uso de las palabras.

Utilizando La Biblia de las Américas, en el Cantar de los Cantares, por ejemplo, econtramos los siguientes datos:

- La palabra “amado” aparece 34 veces
- La palabra “amada” aparece 9 veces
- La palabra “hermoso” aparece 1 vez
- La palabra “hermosa” aparece 13 veces

Estos datos muestran cómo para la mujer es más fácil amar y expresar su amor, y cómo para el hombre es más fácil halagar respecto a la belleza de la mujer. Hay que tomar en cuenta que algunas palabras las expresan las doncellas, pero la mayoría son expresadas por el esposo o la esposa.

Luego en Proverbios encontramos 23 veces la expresión “hijo mío” también cómo evidencia de la necesidad de que los padres puedan expresar y expresar bien su amor hacia sus hijos.

Acá les dejo un extracto del post citado:

“Hacen falta cinco cumplidos para resarcir un insulto”

Científicamente se ha demostrado que son necesarios cinco cumplidos seguidos para borrar las huellas perversas de un insulto. Los que tienen la manía de contradecir siempre al que está delante no gozan de tiempo material para paliar el efecto perverso de su ánimo contradictor.

¿Cómo podemos aplicar en la vida cotidiana los resultados de este hallazgo experimental? ¿Cómo podemos coadyuvar a que la ciencia penetre en la cultura popular? Es evidente que los experimentos efectuados sobre los méritos relativos del cumplido y de la anatema del contrario pueden ayudar a mejorar la vida en común de la pareja. O, simplemente, a sacar las conclusiones pertinentes que pongan fin a la ansiedad generada en el contexto de esa convivencia.

La primera conclusión que se desprende de los experimentos sobre los efectos de la contrariedad provocada por el discurso agresivo se aplica a la pareja y a todas las demás situaciones que puedan contemplarse como la vida en sociedad o la política. Antes de decirle a alguien: “Te equivocas de cabo a rabo, como siempre”, habría que pensárselo dos veces.

El efecto de la palabra desabrida es más perverso que la propia sucesión de hechos. El impacto del lenguaje es sorprendentemente duradero. Es muy fácil constatar con los niños de tres o cuatro años los efectos indelebles de aprehender una palabra por escrito, de captar su significado plasmado mediante letras. Una actitud perversa la pueden imaginar con un dibujo sencillo –de un chimpancé empujando a otro al río o de una persona soltando una piel de plátano en la baldosa que está a punto de pisar un anciano–, pero en cuanto un niño ha aprendido a escribir “perverso” le quedará grabada para siempre esa palabra. El poder de la palabra escrita en los humanos supera todo lo imaginable. No me pregunten por qué.

Lo que estamos descubriendo –ahora que científicos como el psicólogo Richard Wiseman se adentran en ello– es lo que le pasa a la gente por dentro cuando se comporta de una manera determinada. Más de un lector se preguntará, por supuesto: “¿Es posible que durante miles de años hayamos prodigado menos cumplidos que acusaciones, sin saber que estábamos destruyendo la convivencia de una pareja o de una sociedad?”. Ahora resulta que, después de años investigando las causas de la ruptura de una pareja, el porcentaje de las que desaparecen es mucho mayor cuando uno de los miembros es extremadamente tacaño en los cumplidos, costándole horrores admitir: “¡Qué razón tienes, amor mío!”.

Que conste que los mismos experimentos están haciendo aflorar una sospecha centenaria. No sirve de nada mentir y buscar maneras alambicadas de hacer creer al otro que compartimos su criterio, estando a años luz de hacerlo. Cuando los consultores de parejas problemáticas o en vilo aconsejan mayor recato, fórmulas envolventes que disfracen la situación real o sobreentendimientos subliminales, no consiguen engañar a nadie.

Fuente: eduardPunset.es

familia, hijos, matrimonio