Acerca de los accidentes infantiles
Son interesantes los datos de un informe sobre accidentes infantiles, en niños de cero a 14 años, que aporta una entidad española; porque aunque los datos son tomados de casos ocurridos en España, podemos tomarlos como un indicativo de que los padres de familia descuidados también pueden propiciar muchos de los accidentes de los hijos. Fuente: elMundo.es
Nada de azar o muy poco. Esa es la principal conclusión que se desprende del informe sobre accidentes infantiles en niños de cero a 14 años realizado por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) y la Fundación Mapfre, difundido este martes.
El estudio recupera la experiencia de 900 pediatras y médicos de familia, que se desempeñan en centros de salud de atención primaria de España. La encuesta excluye todos aquellos accidentes cuya gravedad determina que su tratamiento sea en un hospital.
Según este trabajo, el grupo más vulnerable a los riesgos del hogar, donde se produce la mayor cantidad de lesiones evitables en niños, está representado por los chicos de uno a cuatro años, con el 67,7% del total. Los motivos de estos accidentes han sido, en el 60,16% de los casos, el descuido o la distracción de los adultos a cargo y, en el 25,86, la falta de medidas de prevención.
Un resultado similar arrojó el informe en cuanto a los menores de un año, quienes constituyen la franja minoritaria en este ranking, con el 0,86% del total y seguidos por los niños de 11 a 14 años (6,56%) y los de cinco a diez (24,87%). En el 36,28% de los accidentes en bebés, el cuidador estaba cocinando y, en el 20,77%, se encontraba limpiando la casa.
Atención con los cosméticos
La intoxicación, si bien no es la causa central, da cuenta de la falta de conocimiento de los adultos sobre los riesgos con los que ponen en contacto a sus hijos. “No todos los líquidos al alcance de los niños son igualmente peligrosos, pero muchas veces los padres no saben que les dejan a mano cosméticos en el baño, como geles de ducha, que pueden causar graves daños”, señala Ana Pastor, vicepresidenta de Semfyc.
Hay un alto índice de “imprudencia” por desinformación, advierte la especialista. “En el 50% de los casos de intoxicación, se habían dejado algunos productos fuera del alcance de los chicos y otros no porque se los consideraba inocuos”. Sólo en el 9,57 de los accidentes de esta clase se habían guardado adecuadamente las sustancias peligrosas para los niños.
Riesgo de caída
Los accidentes infantiles son la principal causa de mortalidad en niños en el país, recuerda Pastor. “En el decenio que va de 1999 a 2008, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas, los fallecimientos por este motivo disminuyeron en un 50%, excepto en los chicos menores de un año, posiblemente por los ahogamientos en piscinas”, señala.
Las caídas figuran en el primer lugar en los cuadros que hablan de los “tipos de accidente” más frecuentes para cada una de las diferentes edades. “Los golpes, los aplastamientos, la intoxicación, entre otros, pueden variar su posición según el grupo, pero prevalecen las caídas como la clase de lesión que encabeza las listas en todas las franjas”, apunta Pastor.
Otra conclusión de interés que se deduce de las encuestas es que existen importantes diferencias de género en algunas etapas de la niñez en cuanto a los accidentes. Los niños son más propensos a sufrirlos que las niñas entre los uno y los cuatro años, en un 58%, y entre los cinco y los diez, con un 77,9% de probabilidad.
Alerta máxima
Hay zonas del hogar y momentos de la semana de mayor riesgo para los chicos, según el informe. La cocina (en el 29,5% de los casos), las escaleras exteriores (12%), el baño (11,7%) y la piscina (10,8%) son los lugares donde mayor cantidad de accidentes se registran.
El 53% de las lesiones se producen los sábados y el 28,5%, los domingos. La tarde, entre las 17.00 y las 21.00 horas, es de máxima alerta para los adultos: es el momento en el que ocurren el 72,1% de los accidentes infantiles. Los meses pico son julio (24,96%), agosto (22,38%) y diciembre (13,33%).
Como parte de esta investigación, se ha iniciado en Castilla-La Mancha una campaña de prevención que se propone alcanzar a 200 colegios de toda España. Los materiales didácticos están disponibles en el sitio de ‘Cuidadosos’ de la fundación.
De nuevo traemos a este espacio el asunto de la responsabilidad paternal, bueno, de la irresponsabilidad paternal que es tan común hoy en día en la mayoría de las familias.
Hablando de los beneficios de la voz de los padres en los hijos, hay unos pasajes bíblicos que nos hablan de ello en el evangelio de Juan 10, donde leemos [...] El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. A él le abre el portero, y las ovejas oyen su voz. A sus ovejas las llama por nombre y las conduce afuera. Y cuando saca fuera a todas las suyas, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. (Juan 10:2-4 RVA)
El libro de Eclesiastés indica que “todo tiene su tiempo” [1], lo que dejando ver que todas las personas tienen un tiempo determinado para cada una de las cosas que quieren realizar en esta vida; entre los tiempos mencionados en Eclesiastés está el “tiempo de reir [2]“; según el hebreo bíblico, una de las traducciones de “reir” es “jugar”, por lo que la frase también puede traducirse “tiempo de jugar”.
A través de la historia hemos sabido de millones de personas alrededor del mundo que le han abierto la puerta de su corazón a Jesucristo, lo que ha cambiado sus vidas, transformándolos en nuevas personas que dejaron en el pasado la vida de esclavitud al pecado (Ap. 1:5); sin embargo, también se sabe que muchas de esas personas no experimentan el mismo grado de transformación en su hogar1 porque siguen padeciendo de los mismos problemas y adversidades que antes de conocer al Señor.